El que Zafra sea un obligado punto de parada y descanso en el oeste peninsular no es una casualidad.
Desde los primeros asentamientos prehistóricos en la sierra de El Castellar hasta la Edad Media con presencia musulmana, o la Reconquista Cristiana llevada hasta nuestras tierras segedanans por Fernando III El Santo, la cultura de los pobladores y su espíritu, por tradición emprendedor, han hecho de Zafra un pnto en el que se puede viajar en el tiempo sin cambiar de espacio. Aquí no te vas a sentir solo. No hay mejor compañera de viaje que la propia historia de los pueblos. Se hace p0resente en su patrimonio y, sobre todo, se hace presente en sus gentes.
